Recomendaciones de libros para Sant Jordi

En El exilio de Dios , desde su pensamiento antropológico, y, por tanto, científico, pero también cristiano, Luis Duch habla de la crisis de Dios, una crisis que se ha acelerado desde los años cincuenta del siglo pasado, es decir, para muchos una crisis contemporánea a nuestro pensamiento y vivencia de lo trascendente en una forma religiosa como la.
Parece ir a contracorriente, en nuestros días, permanecer ligado, es decir, en religión, a un Dios que nos ha sido imprescindible redescubrir, fruto de un anhelo interno y poderoso, no en la imagen que a menudo ha ofrecido un cierto clero sino a través del profundo interrogante existencial que nos lleva por aquello que nos muere en nosotros como no, es a nosotros. De ahí el deseo de aproximación a esta realidad no moridora y, sobre todo, como dice Luis Duch, de aproximación al “conocimiento” directo de Dios en el mundo, de su presencia que se encuentra no en una entelequia sino “en la praxis cotidiana de la misericordia que es, en realidad, el conocimiento de Dios a través del reconocimiento ”. Así podemos entender que Dios es el Otro sagrado en nosotros e ignorarlo sería como ignorarnos a nosotros mismos en nuestra calidad de humanos: la dignidad humana, que es sagrada, cómo el exilio de Dios sería el exilio de nuestra naturaleza espiritual, trascendente.
365 reflexiones, una para todos los días del año. Y pertenecen a 38 monjes; algunos ya traspasados hace unos años, otros están en plena actividad.
Son monjes muy diferentes unos de otros, pero todos tienen en común compartir una vivencia de fe cristiana arraigada en la Palabra de Dios, en la oración personal y comunitaria, en la vida fraterna benedictina en Montserrat. Siempre con voluntad de compartir con otros lo que cada uno vive para ofrecerles una experiencia espiritual que da sentido a la vida, que ilumina el día a día y que abre a unos horizontes de plenitud