lunes, 20 de abril de 2026

Himno de la visita del papa

 



Este es el tema que acompañará al Papa León XIV durante su visita a España del 6 al 12 de junio.

Ha sido compuesto con la colaboración de músicos católicos como componentes de Tuyo y Hakuna, Marcos Ricbour, Javi Caño, o Jaime Salmonero, bajo la batuta del padre Toño Casado y la producción de Pablo Cebrián (VIVA FE). Un proyecto colaborativo sin precedentes. En la grabación simultánea en las catedrales de Madrid, Barcelona, Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife, pusieron sus voces 1.700 voluntarios.

domingo, 19 de abril de 2026

Viaje del papa a Angola

 






El Papa León XIV comenzó este lunes su tercer día de viaje apostólico a Angola visitando la residencia para personas mayores de la ciudad de Saurimo, a 1000 km al este de la capital, y recordó que el cuidado de las personas frágiles es un indicador muy importante de la calidad de la vida social de un país.

"¡Paz a esta casa y a todos los que habitan en ella! Les agradezco mucho su acogida, tan llena de fe", dijo el Pontífice ante los residentes y el personal que los asisten, reunidos en el patio. León XIV escuchó también el testimonio de una persona mayor, quien manifestó a nombre de todos los residentes, la "gran alegría" por la visita del Santo Padre que, dijo, "aumenta nuestra esperanza de vida".

"Por eso, queridos hermanos, me gusta pensar que Jesús habita también aquí, en esta casa. Sí, Él vive entre ustedes cada vez que intentan amarse y ayudarse mutuamente como hermanos y hermanas. Cada vez que, tras una incomprensión o una pequeña ofensa, saben perdonarse y reconciliarse. Cada vez que, algunos de ustedes o todos juntos, rezan con sencillez y humildad".

"Y no olvidemos que a las personas mayores no sólo hay que asistirlas, ante todo hay que escucharlas, porque custodian la sabiduría de un pueblo. Y les debemos gratitud, porque han afrontado grandes dificultades por el bien de la comunidad".

Proveedor de servicios

En la tercera jornada del Papa en Angola, el Papa celebró también la eucaristía en presencia de unos 60 mil fieles en Saurimo. En la homilía, León XIV aseguró que toda forma de opresión, violencia, explotación y mentira niega la resurrección de Cristo, don supremo de nuestra libertad.

Hoy vemos que muchos deseos de la gente son frustrados por los violentos, explotados por los prepotentes y engañados por la riqueza. Cuando la injusticia corrompe los corazones, el pan de todos se convierte en posesión de unos pocos".  

Ante los miles fieles presentes, unos 40 mil en la explanada y unos 20 mil en las áreas inmediatamente circundantes, el Papa reflexionó sobre el pasaje evangélico de día en el que la multitud "ve a Jesús como un instrumento para lograr algo más, como un proveedor de servicios"

Esto ocurre -advirtió León XIV- cuando la fe auténtica se sustituye por un comercio supersticioso, en el cual Dios se convierte en un ídolo al que sólo se recurre cuando y mientras nos conviene. Y advirtió que incluso los dones más hermosos del Señor pueden convertirse en "una exigencia, un premio o un chantaje, y son malinterpretados precisamente por quienes los reciben". 

La actitud de Jesús hacia nosotros es muy diferente. "Él no rechaza esta búsqueda insincera, sino que anima a la conversión. No aleja a la multitud, sino que invita a todos a examinar lo que late en nuestro corazón", subrayó el Papa. Y prosiguió recordando que Jesús no nos da un alimento que perece, "sino un pan que hace que no perezcamos, porque es alimento de vida eterna". 

El Obispo de Roma recordó también que "no hemos venido al mundo para morir" ni "para convertirnos en esclavos ni de la corrupción de la carne, ni de la del alma". Al respecto, el Santo Padre aseveró que "toda forma de opresión, violencia, explotación y mentira niega la resurrección de Cristo, don supremo de nuestra libertad".


jueves, 16 de abril de 2026

El Libro de Judit


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El Libro de Judit

 (en griego antiguoἸουδείθromanizado: Ioudeith; en en hebreoיְהוּדִיתYehudit, «la judía»)[1] es una obra literaria hebrea que no forma parte del canon bíblico judío. La Iglesia católica y la Iglesia ortodoxa, al estar incluido en la Biblia Septuaginta, lo consideran canónico; las iglesias reformadas lo consideran un libro apócrifo.

Es un libro deuterocanónico incluido en la Septuaginta y en el Antiguo Testamento de las iglesias católica y ortodoxa oriental, pero excluido del canon hebreo y asignado por los protestantes a los apócrifos.

 Narra la historia de una viuda judíaJudit, quien usa su belleza y encanto para matar a un general asirio que ha sitiado su ciudad, Betulia. Con este acto, salva a la cercana Jerusalén de la destrucción total. El nombre Judit (יְהוּדִית), que significa "alabada" o "judía",[2] es la forma femenina de Judá.

Los manuscritos griegos que han sobrevivido parecen contener varios anacronismos históricos, razón por la cual algunos estudiosos protestantes consideran ahora el libro como no histórico, clasificándolo como parábolaficción religiosa o incluso como la primera novela histórica.[3] La Iglesia católica sostuvo antiguamente la historicidad del libro, ubicando sus acontecimientos durante el reinado de Manasés de Judá y afirmando que los nombres fueron cambiados en siglos posteriores por razones desconocidas.[4] La Enciclopedia Judía identifica a Siquem (actual Nablus) como "Betulia", y argumenta que el nombre fue cambiado debido a la enemistad entre judíos y samaritanos. Si esto fuera así, explicaría por qué otros nombres también parecen anacrónicos.[5]

 
Judith y Holofernes, por Miguel Ángel, (Capilla Sixtina, Ciudad del Vaticano)

Martes Biblicos: El Libro de Judit


 

lunes, 5 de enero de 2026

Quienes eran los Reyes Magos?

 Uno de los aspectos más recurrentes y más fijados en el inconsciente colectivo relacionado con la iconografía bíblica es la presencia de los tres personajes que adoraron a Jesús en ocasión de su llegada al mundo, y le ofrecieron oro incienso y mirra. En los pesebres, aparece siempre la imagen aparentemente coincidente en el tiempo el nacimiento de Jesús y su adoración por los Reyes Magos como si fuesen hechos simultáneos en el tiempo cuando en la literalidad de los evangelios (Lucas y Mateo) la coincidencia de ambos hechos no es tan clara

Lucas se refiere a la adoración del Niño por pastores mientras que Mateo (3,1) refiere a la adoración de tres personajes (?) venidos de Oriente con la expresión "magoi apò anatoloon". La traducción de el termino griego Magoi por "Magos" ha cuajado en el pensamiento colectivo, aún siendo equívoca. Así en las cortes orientales los  consejeros sacerdotales de alto nivel eran relacionados con el arte de la magia y la astrología (que en ese momento era equivalente a la astronomía). Eso sucedía en las cortes de Babilonia y Persia, a su vez familiarizadas con la mitología específica del pueblo hebreo por el exilio babilónico

Los astrónomos del momento ya conocían fenómenos celestes como el cometa Halley,(Flavio Josefo documentó su llegada en el -12ac)  por lo que es sorprendente que tres personajes muy probablemente del mismo punto geográfico atravesasen miles de kilómetros para perseguir una figura astronómica completamente insólita que por su movimiento  diario  en el perihelio celeste parecía mostrar una dirección, aproximada en la zona de Jerusalén

Hace unos años se descubrió un manuscrito de la dinastía Han por el que astrónomos   percibieron lo que pudo ser la explosión de una supernova  de finales de marzo a prinicpios de abril de -5 ac lo que nos indicaría una posible explicacion a este viaje de los "magos" para contemplar el destino de este evento celeste, y lo que a su vez implicaría, que esa presencia de los magos no fue un recurso  simbólico del evangelista sino algo rigurosamente real

Mateo no nos muestra ninguna señal ni que cuantos "magos" eran  ni de su número. La suposición de que eran tres y cuales eran sus nombres tiene un origen iconográfico claro. El mosaico de la Iglesia de San Apolinario el nuevo de Rávena en Italia (siglo VI)


Estos "reyes" son posiblemente los que mejor reflejan la realidad de lo que pudo haber ocurrido en la Adoración. Visten ropajes persas o babilónicos, alejados de las vestimentas exageradas de la iconografía habitual de los belenes. Su condición de supuestos reyes sería meramente simbólica y referente a que los poderes de la tierra se postrarían ante el recien nacido. (Salmo 72: "Postrénse ante ël los Reyes y sírvanle todos los pueblos"
En este mosaico aparecen los nombres de los "magos", Baltasar, Melchor y Gaspar, los tres de raza blanca caucásicos. Una de sus primeras descripciones documentales procede del monje Veda el Venerable (673-735) que los describe como Melchor (ofrece oro, símbolo de la realeza), Gaspar (ofrece 
incienso) descrito como de tez rosada y Baltasar, (ofrece Mirra, símbolo de su muerte), definido en latin como "fuscus", de tez oscura.
En el Liber Pontificalis de Ravena (845) aparecen estos nombres , que adquieren carta de naturaleza sin que haya constancia real historiográfica de su veracidad
A partir aproximadamente de 1450, con la explosión del renacimiento pictórico, el arte concede una importancia capital a dos motivos ; el nacimiento y la epifania, que permitían representar la piedad popular de una manera sencilla y directa . Pese al hecho de que en la literalidad evangélica el nacimiento y la epifanía no fueron hechos simultáneos sino separados por  días, como indica la tradición
A partir de este momento los Medicis se convierten en los grandes avaladores pictóricos de la tradición de los Reyes y bajo su mecenazgo  se encargan la mayoría de ellas. 

Así, en la Adoración de los Magos, pintada por Sandro Boticelli en 1475 en la galería de los Ufizzi en Florencia, los tres reyes son la imagen de tres Medicis: Baltasar es Pedro el Gotoso , Melchor es Cosme y Gaspar es Juan.  Los tres ya habían fallecido pero Boticelli les homenajeó en esta pintura:
Cosme es el personaje que está frente a la Virgen, su hijo Pedro de Medici está a su lado y su hermano Juan es el tercero por la derecha . En la escena aparecen otros miembros de la familia Medici, como por ejemplo Lorenzo o Juliano de Medici que aparecen a la izquierda de la imagen, aunque Juliano podría ser el que aprece con vestimenta roja a la derecha de la imagen
La obsesión retratista de Boticelli le  llevó a pintarse a si mismo (jubón amarillo a la derecha)
Vasari, el historiador clásico del arte escribió de esta escena:
“La belleza de las cabezas en esta escena es indescriptible, sus actitudes diferentes, algunos de frente, algunos en perfil, algún en tres cuartos, algunos se agachados, y de varias otras maneras, mientras que las expresiones de los asistentes, jóvenes y viejos, varían grandemente, exhibiendo la maestría perfecta del artista en su profesión. Sandro luego demuestra claramente la distinción entre los trajes de cada uno de los reyes. Es un trabajo maravilloso en color, diseño y composición."
La familia quedó entusiasmada con este cuadro y realizó multitud de encargos a su autor hasta que marchó en 1481 a Roma
Este cuadro además nos muestra otra particularidad de la iconografía de los "magos" y es que ya se pierde completamente cualquier intención de mostrar una rigurosidad y verosimilitud de lo que debía haber sido este episodio  en relación a la iconografía previa, en la que como en el mosaico de Ravena se mostraba un trío de personajes presumiblemente de origen persa, mientras que ahora, sus representaciones coinciden con la fisonomía de personajes reales de la época y sobre todo son blancos:
Esto se muestra por ejemplo en 
Adoración de los Magos (Tomasso Masaccio 1426) con una técnica muy similar a la de Giotto  (Pisa)
Altar de los Tres Reyes (Roger van der Weiden 1455), muy renacentista, actualmente en Munich
El cortejo de los Magos ((Gozzoli 1461) en un palacio de los Medici de Florencia
Adoración de los Magos (Hugo Van der Goes 1480), actualmente en Berlín
Todos ellos tienen unas características pictóricas similares, sobre todo temáticas y de distribución de las figuras, con escasos matices entre ellas.
Hasta que llegamos a la gran innovación iconográfica del tema de los Magos:
Con el cambio de siglo se produce una innovación especialmente singular en este tema, y es convertir al "rey " Baltasar en negro
Adoración de los Magos (Durero) actualmente en Florencia


Los tres magos son, como marca la tradición pictórica hasta ese momento: Melchor, que parece llevar la voz cantante ya que es el mas viejo de los tres, Gaspar, con melena pelirroja (la iconografía ya actual de este "mago"), y que es la representación del propio Durero y la gran innovación, un tercer mago, que sería Baltaaar, genuinamente e insólitamente negro
No está del todo clara la justificación de esta innovación, pero probablemente se deba a las necesidades ecuménicas de la iglesia del momento que forzaron el simbolismo de que las tres autoridades del poder terrenal , las tres razas que se conocían en el momento, Melchor representando a los europeos caucásicos -en posición preminente- , Gaspar, representando a los pueblos asiáticos y Baltasar a los negros, lo que simultáneamente mostraba el simbolismo de que los poderes terrenales se postraban ante el recien nacido y a la vez éstos representaban a los tres hijos de Noé, Sem, Cam y Jafet
Ya no hubo más movimento iconográfico en este tema, que quedó fijado ya para siempre a partir de la simbología de Durero -y de todos los autores que vinieron detrás-
Un aspecto final curioso de su tradición es la que muestran algunos evangelios apócrifos, que sostienen que los magos después de encontrar a Jesús, peregrinaron juntos por varios puntos del globo, llegando incluso a la India, donde el apóstol Tomás los consagró como obispos (otras versiones quizá menos fantasiosas situan este hecho en tierras medas o persas)
La tradición apunta a que los magos murieron juntos y fueron enterrados juntos (?) siendo encontrado su sarcófago por Santa Elena que los llevó a Constantinopla, aparentemente desapareciendo de la historia. Hacia el año 850 la Iglesia de San Eustorgio de Milán afirmó estar en posesión de las reliquias de los restos de los magos. En 1164 cuando el emperador Federico Barbarroja saqueó Milán llevó esos restos a Alemania , siendo construida en su honor la catedral de Colonia, aún existente y morada última de esos tres personajes que hace dos mil años, según la tradición se pusieron en marcha para buscar el lugar del nacimiento de Jesús