La "Adoración de los pastores", del año 1622 es una de las obras maestras del barroco holandés. Fue pintada por el pintor holandés Gerrit van Honthorst y forma parte de las 1.001 pinturas que deben verse en la vida, según los expertos.
Es una de las obras más hermosas del arte del barroco europeo.
Entre otras razones por que su aparente sencillez estilística muestra una calidad singular en especial en lo referente al uso de la iluminación de los personajes que casi parece producto de luz artificial
Se encuentra en el museo "Wallraf Richartz" de la ciudad de Colonia, Alemania.
La genialidad de este pintor reside en crear luz en sus pinturas de manera magistral. También las expresiones de los pastores y hasta los gestos de San José y la Virgen.
Tal virtuosismo nos recuerda a un fotógrafo, pues es tal la nitidez y la fidelidad que nos parece una foto que una pintura.
La Adoración del Niño muestra una escena iluminada por la luna en la que María pone al Niño en pañales. José contempla la escena por encima de su hombro y dos ángeles se inclinan sobre la cuna. La luz de la luna se refleja en los rostros de tal manera que sugiere al Niño como fuente de luz. La composición recuerda a versiones mucho más antiguas, como la Natiividad de Noche de 1490 de Geergen tot Sint Jans .
Esta obra fue rescatada por expertos de arte que luego de terminada la guerra se hicieron a la búsqueda de obras de arte robadas o confiscadas por los nazis durante la época del Nacionalsocialismo.
En 1640 Van Hornhorst pintó otra obra similar sobre el mismo tema , también de una gran belleza y perfección técnica, reincidiendo en el tema de fondo de la obra anterior, es decir, presentando a Jesús como la luz que rompe la oscuridad, con una iluminación casi artificial. Por esta técnica los italianos, que admiraban su estilo próximo a Caravaggio lo apodaron Guerardo della Notte, entre otras razones por su impronunciable apellido
Ojalá gracias a su contemplación , podamos en un instante de reflexión , recordar qué hermoso es el arte, cuánto nos reconforta y cuánto bien nos hace bien al alma.
En el Museo del Prado se encuentra esta obra formidable del holandés Rubens. Su tamaño, y por tanto el trabajo que precisó es enorme: Mide 355 x 493 cm
Muestra uno de los episodios clásicos de la icnografía navideña, la llegada de los Reyes Magos
En la imagen, aunque con tanta gente hay que esforzarse para verlo, Jesús está jugando con el incienso que le presenta Gaspar, ante la mirada de la Virgen y José, y del resto del corejo.
Aquí, Rubens muestra un cortejo de personajes espectacular, con los Reyes con costosos ropajes con multitud de detalles de lujo en sus ropas. Nos muestra en una diagonal de derecha a izquierda el foco de atención situado en el Niño, que rompe con su luz la noche en la que se produce la escena.
Es espectacular la meticulosidad de todos los personajes que aparecen, donde todos tienen posturas y gestos distintos , mostrando el gran dominio de la técnica de Rubens
De hecho, el cuadro fue realizado en dos sorprendentes etapas. La primera reunía en 1608 las figuras básicas de la escena, y la segunda realizada en 1628 añadía con un encaje perfecto el resto de acompañantes del cortejo real. En esta ampliación hay detalles que recuerdan a Rafael, como los dos criados que se sostienen uno al otro, y añadiendo el detalle, de situarse a si mismo en el cuadro Así, el hombre de la casaca morada tras el caballo, es el propio Rubens
La obra, originalmente se pintó para Amberes, pero acabó en España, en 1611, pasando a manos del Rey Felipe IV. que la situó en el Alcazar de Madrid. Aquí la contempló Rubens que decidió ampliarla culminando una de las grandes obras de la pintura de todos los tiempos actualmente en el imprescindible Museo del Prado de Madrid.
Milagrosamente se salvó de la destrucción en 1734,cuando estando en el Real Alcázar de Madrid, el edificio se incendió. Se salvó pero fue necesario por la extrema dificultad de moverlo entre las lllamas cortándolo del marco con un cuchillo , enrollarlo y lanzarlo por una ventana. Dado que estuvo expuesto a las llamas aún se conservan pequeñas ampollas en la superficie de la pintura, realmente nada importante comparado con lo que pudo haber pasado
El Nacimiento de Jesús es probablemente uno de los pretextos pictóricos e iconográficos más repetidos en la historia. Es un momento para repasar algunos de esos incontables cuadros y momentos, que han acompañado la reflexión, o simplemente la contemplación de quien los ha disfrutado.
Es interesante contemplar los cuadros escogidos por los gestores de Loterias de España para ver en ellos una verdadera clase magistral de iconografía biblica
"La Virgen con el Niño en su Gloria", de Carlo Maratti (Museo del Prado)
Este cuadro es el que acompañará este diciembre las ilusiones de millones de españoles, ya que ha sido el escogido para ilustrar el décimo de la lotería de Navidad 2022
Un cuadro de gran sencillez estilística donde el Niño bendice con su mano derecha, la Virgen, con una túnica roja prefigura la Pasión y a su alrededor se encuentra un coro circular de ángeles .
La imagen sigue el modelo de un pintor de finales del XVI italiano Domenico Tebaldi con la única innovación estilistica de darle a la Virgen un tono más serio y reconcentrado, mostrando los mínimos matices que en este tipo de pintura podían darse
Maratti, aunque poco conocido era el autor más importante de finales del siglo XVII. El respeto que merecía a sus contemporáneos lo llevó a ser nombrado príncipe de la Academia de San Lucas, institución romana que marcaba los cánones estilísticos del arte del momento , ya en tránsito del barroco al neoclásico.
Se le considera un heredero de Rafael como pintor y muchas casas reales se disputaron su arte.
Este cuadro , aunque en propiedad del Museo del Prado se encuentra en realidad en el Palacio Real de la Granja de San Ildefonso en Segovia
Ojalá esta imagen de la Virgen, que va a pasar desapercibida para muchísimos de los jugadores de la lotería, sirva para ayudar a que personas que lo necesiten obtengan en estos tiempos tan económicamente complejos la salida que buscan a sus problemas- Que así sea
En 1508 un Miguel Angel en la cima de su éxito y reconocimiento como artista multidisciplinar recibe el que quizá será el encargo más importante de su vida: Decorar los frescos de la Capilla Sixtina en el Vaticano primero por Clemente VII y después por Julio II. Las dimensiones del espacio eran tan impresionantes que Miguel Angel se sintió tentado en rechazarlo,
Tras multitud de pruebas, de ensayos y de rectificaciones, que lograron desesperar al Papa Julio II por la aparente imposibilidad del artista de ceñirse a unos plazos razonables y por tanto a un coste sensato, en 1512 quedó la obra finalmente acabada pudiendo mostrarse al público desde el 31 de octubre de ese año
Miguel Angel Buonarotti quedó prácticamene consumido por la extraodinaria dureza de aquel trabajo, la obra cumbre de su carrera pero nunca tiró la toalla y renunció a ella
Hoy es posible visitarla, pero desde los Museos Vaticanos y tras realizar visita una maratoniana y agotadora visita de diversas salas previas . El espacio de la Capilla Sixtina, donde se reunen en cónclave los cardenales para escoger al sucesor de San Pedro es enorme, sin duda mayor de lo que el visitante se imagina, lo que nos permite intuir la enormidad del trabajo que tuvieron los artistas que lo decoraron, especialmente el realizado por Miguel Angel que logró consumirle la salud tras años de batallar incansablemente con su perfeccionismo para lograr la mayor belleza posible
En 1965 una extraordinaria película, "El tormento y el extásis" muestra la envergadura de esas dificultades que supuso este encargo.
"Ni airado ni vengativo. Pero fuerte, bondadoso y lleno de amor" así dice el personaje encarnado por Charlton Heston cuando el Papa, magistral Rex Harrison le pregunta como ve a Dios.
La visita a la Capilla Sixtina y la impresionante cantidad de obras que se contemplan en ella merecen sin duda una revisión previa de la visita virtual que puede hacerse a través de a web del vaticano, par así poder obtener una perspectiva más apropiada de toda esta belleza, probablemente una de las obras cumbres del arte de todos los tiempos
Sin duda, el lugar en el que casi se siente el latido del corazón de la cristiandad, el lugar en el que los cardenales obtienen la inspiración del Espíritu para determinar el cargo de sucesor de San Pedro no podría tener un escenario mejor como es esta Capilla Sixtina, uno de esos lugares que realmente merecen la pena visitar en esta vida.
En ella casi podemos percibir no sólo la belleza de la Creación, sino que casi podemos sentir al Papa Julio refunfuñando bajo los andamios de la Capilla y gritándole al maestro;
"-Cuando lo acabarás Miguel Angel?"
y a éste respondiendo lacónico
-"Cuando lo acabe!"
Gracias a su paciencia con el artista hoy tenemos una de las obras cumbres de la belleza humana.
La última cena es una de las obras probablemente más icónicas y conocidas del arte bíblico de todos los tiempos
Leonardo la pintó en el convento dominico de Santa Maria de las Gracias , en Milán, donde se encuentra actualmente, como encargo de Ludovico Sforza, uno de sus principales patrocinadores
Mide 4,6 m de alto por 8,80 de ancho y se la considera una de las mejores obras pictóricas del mundo
Leonardo tardó tres años en culminar su trabajo, desde 1495 hasta 1498
La obra le absorbió totalmente en todos los sentidos, dedicándose meticulosamente por ejemplo a buscar cada una de las caras de los personajes, analizando su naturaleza y carácter y a veces deambulando por la ciudad hasta conseguir un rostro exacto para sus deseos, una técnica novedosa y extraña para la época.
Esa meticulosidad que paralizó la vida conventual durante años causó que los monjes se quejasen enérgicamente al Duque que apresurase a Leonardo para que acabase su obra lo que se produjo a finales del año.
Una de los problemas insólitos que encontró Leonardo fue precisamente encontrar un rostro para el apóstol Judas. Se dice que en plena exigencia de los monjes para que acabase su trabajo, un Leonardo furioso, amenazó con poner al traidor el rostro del prior, algo que no podemos saber con seguridad si se hizo realmente. De hecho una de las hipótesis sobre Judas es que Leonardo llegó a visitar cárceles para observar la fisonomía de criminales reales, y uno de ellos pudo convertirse en el rostro de Judas
Respecto a Judas Tadeo tiene una sospechosa similitud con el propio Leonardo, que probablemente quiso añadirse al grupo
La obra fija en el tiempo el momento establecido en Juan 13,21 cuando Jesús afirma a sus apóstoles que uno de ellos iba a traicionarlo
Él se mantiene en el centro de la escena, mientras los apóstoles en grupos de tres, -formando lo que se conoce como las tríadas platónicas- y simbolizando con la repetición de elementos en grupos de tres la Santísima Trinidad, muestran su inquietud por la gravedad del anuncio que han recibido, y todos ellos tienen un movimiento y una actitud específica, que da al conjunto un movimiento alejado de las habituales imágenes de iconografía católica donde sus participantes se mantienen habitualmente estáticos. Aqui unos se asustan, otros se levantan , otros se miran unos a otros; Judas se da por aludido y Pedro incluso -a su lado- saca una daga para defender a su Maestro.
Otro de los elementos peculiares analizados casi al microscopio nos muestra sal derramada frente a Judas, una simbología que no está del todo clara
La escena contiene la luz tenue de la última hora del día y detrás de ellos se encuentra una imagen que podría ser la del Paraíso
Otra de las curiosidades es la figura a la derecha de Juan. Sus rasgos son más femeninos que los del resto de apóstoles y durante siglos se aventuró que en realidad en lugar de representar al apóstol Juan ese rostro representase a Maria Magdalena. De hecho en uno de los tratados que escribió sobre la pintura, permitirían deducir que el rostro en cuestión sería femenino , algo que evidentemente es una hipótesis posiblemente aventurada y una de las muchas elucubraciones sobre lo que pintaba que habría hecho su autor, y que viendo sus estudios sobre rostros jóvenes explicaría esos rasgos aparentemente menos masculinos de Juan. Eso sí, Juan lleva algo parecido a un collar o un colgante, con la cabeza inclinada al lado contrario que el resto de sus compañeros
Otro de los misterios de esta obra, es que siendo una de las imágenes iconográficas más importantes sobre Jesús, sobre él no hay pintada ninguna aureóla de santidad
Una gran paradoja de la obra es que en ella no aparece ni pan ni vino (Juan 6, 51-58) ni tampoco copa alguna, por tanto no hay Santo Grial
La Ultima Cena, desgraciadamente no fue un óleo normal, sino un mural ejecutado al temple y óleo sobre varias capas de yeso , lo que obligó a una compleja preparación para garantizar su supervivencia temporal usando aglutinadores de pintura que por el efecto del moho empezaron ya a resquebrajarse en 1500, iniciando una rutina constante de restauraciones. La última en 1977, que pese a que no ha podido recuperar la brillantez perdida en todos estos siglos nos permite hoy contemplarla como una de las obras maestras de la pintura de todos los tiempos
Una obra maestra incluso en la ordenación meticulosa de sus elementos, que hoy sería sencilla con ordenadores pero en ese momento se hizo y con precisión milimétrica usando clavos e hilos para generar además las líneas de guía que usó y que hoy aún son visibles con rayos infrarrojos
La obra ha pasado por todas las vicisitudes imaginables incluido sobrevivir a un bombardeo durante la II guerra Mundial que derribó buena parte del convento, dejando eso sí la pared donde está esta obra casi intacta, milagrosamente
El florentino Leonardo da Vinci (1452-1519) es probablemente uno de los mayores genios de la antiguedad, no sólo del Renacimiento sino probablemente de todos los tiempos
Es especialmete complicado reducir su actividad y su interés a una sóla disciplina. Interesado por todos los campos del saber y trabajador incansable, fue a la vez urbanista, científico, escritor, escultor, filósofo, pintor, anatomista, arquitecto paleontólogo, poeta, músico,e inventor .
Uno de sus primeras fuentes de interés fue el dibujo y la pintura, formándose inicialmente con el prestigioso artista de la época Verrochio
Es imposible destacar una o dos de sus obras, como por ejemplo la muy popuar y fascinadora Mona Lisa, en realidad "El retrato de Lisa Gerardini, esposa de Francesco del Giocondo" , donde el autor alcanzó la cumbre de una técnica pictórica conocida como el sfumato , donde el artista realiza una cuidadosa difuminacion de los colores para alcanzar una anbientación especialmente intimista. Fue pintado en 1503. Se la considera la obra pictórica más popular del mundo, actualmente en el Museo del Louvre, en París. El artista además logró un ambiente intimista al parecer con la participación de músicos que aliviaban las largas esperas de la modelo posando y pudo ser esa la razón de la enigmática y fascinadora sonrisa que muestra, una de las más comentadas de la historia del arte
Dentro del campo estrictamente religioso de la obra pictórica de Leonardo, destacaría -entre muchas-, la "Virgen de las Rocas", pintada hacia 1486.
Un cuadro, que aunque sea de estricta temática evangélica es, como muchos de Leonardo profundamente enigmático.
En realidad son dos cuadros, originalmente pintados sobre tabla, uno de los cuales fue traspasado a lienzo
A la izquierda, la versión más antigua, que se encuentra en el Louvre, y a la derecha la que se encuentra en la National Gallery de Londres
La historia de esta pintura es especialmente accidentada. La primera fue realizada hacia 1485. Una vez hecho el primer encargo, para la capilla de San Francesco el Grande de Milán, se modificaron los términos, y se sugirió que fuese parte de un tríptico de tres pinturas. Sabiendo que Leonardo había cobrado 800 escudos por la primera, los dos autores adicionales exigieron por el conjunto de la obra 1200, lo que ocasionó casi una década de pleitos, en el que Leonardo acabó incluso subcontratando su parte a otros pintores.
Hasta hace poco se creía que Leonardo, cansado de los problemas que causaba esta obra, decidió unos años después repetirla prácticamente idéntica, siendo la que está en la National Gallery londinense, pero hace muy poco tiempo se puso en duda que esta segunda obra, aún atribuida a Leonardo sea en realidad de su autoría
Esta segunda obra es la que inicialmente se alojó en San Francesco de Milán. Al parecer Leonardo habría simultaneado -si la autoría es suya- esta obra con su versión de la Adoración de Los Magos, en la que llegó a colocar cincuenta personajes , en una agotadora sucesión de retratos, que superó con creces todas las obras pictóricas de este tema hasta entonces ( se encuentra en la galería de los Uffizzi)
El cuadro, tiene una temática ciertamente irreal, no sólo por la técnica del sfumato (que es genuinamente Leonardo, mucho más preciso en la versión parisina que en la londinense) , sino por su ambientación. En ella, los personajes,la Virgen, Jesús y Juan Bautista (San José está ausente) (y con el arcángel Uriel) están sentados en una cueva, en una ambientación salvaje, muy alejada de las habituales ambientaciones de las escenas bíblicas que solían situarse en escenarios urbanos o en casas del estilo de las mansiones de los ricos que las encargaban. Quería decir Leonardo con esta situación de los personajes,-la Virgen, Jesús y Juan Bautista- en un escenario que simbolizaba el mundo previo a la llegada de Cristo, es decir, un lugar agreste y árido? En principio la escena recoge un momento de los evangelios apócrifos (otra innovación de Leonardo) en el que la Sagrada Familia se encuentra con el huérfano Juan
La Virgen contrariamente a lo que es habitual en las pinturas, no está abrazada o mostrando afecto a Jesús sino a Juan Bautista pareciendo que presenta a éste a su Hijo, que se encuentra junto al arcángel, asignado por Dios para protegerle por su condición de huérfano, y que señala al Bautista al que hace un gesto de bendición
Esta aparentemente sencilla escena tiene muchos matices que han llenado ríos de tinta. En la versión del Louvre, el arcángel señala al Bautista y mira al espectador. En la versión londinense esa sonrisa desaparece y el arcángel ya no señala al Bautista. La confusión llega hasta el punto de que en la versión "francesa" podría llamar a desconcierto el hecho de que podría no estar clara la identificación de los niños, que ya se produce claramente en la versión "inglesa".
De hecho también es novedoso y desconcertante que ninguno de estos "santos" personajes lleve aureóla en la versión francesa mientras que en la "inglesa"si aparece Jesús con aureóla y Juan con su báculo que lo identifica, que se cree fueron colocados con posterioridad para aclarar esa confusión
De hecho Leonardo lo que plantea es una innovación que debió causar no poca polémica ya que no era nada habitual que la Virgen fuese pintada sin mirar a Jesús y si concentrando su mirada en otro personaje, como era Juan. No sería extraño que parte de la polémica legal que tuvo esta obra se debiera a estas situaciones
También es hasta cierto punto desconcertante que en este grupo familiar Leonardo incluye al arcángel y a su posición distinta en ambas obras, en una señalando a Juan, que parecería ser el protagonista de la escena y mirando al espectador con una ligera sonrisa y en otro ya sin señalar ni sonreir.
Incluso analizando detenidamente la posición de la mano derecha de la Virgen, que está rodeando a San Juan, parece estar forzada y ser más grande de lo normal como si estuviera sosteniendo otra cosa.
La explicación, sin caer en las rocambolescos y hasta cómicos disparates de esta obra en "El Código da Vinci" puede resumirse en varios puntos claves, que demuestran que aunque aparentemente sea una obra sencilla, es más compleja de lo que parece
La roca que es protagonista del contexto -y del título- simboliza la fimeza de Dios. Las rocas a la izquierda de la imagen simbolizan el vientre de la madre, y las de la derecha, la resurrección. El río y el agua simbolizan la pureza y el bautismo, pero también la palabra de Dios.
Ningún detalle es gratuito, como por ejemplo la anémona en la parte inferior que simboliza la muerte, ya que en iconografías sobre la crucifixión aparece debajo. Los pétalos color rojo simbolizan la sangre.
La composición es piramidal, en cuya cumbre se encontraría la Virgen y en la base a Jesús
Todo ello mostrado con efectos de luz, innovadores para la época, finales del siglo XV, para difuminar los contornos de las figuras como si estuvieran envueltas en una neblina .
Hasta ese momento la iconografía y la pintura eran mucho más rígidas en sus formas por lo que el paso que da Leonardo aquí muestra un innegable dominio de la técnica que supera con creces a muchos de sus predecesores y abre paso a innovaciones técnicas que se producirán durante todo el siglo XVI.
Con ella alcanzó no poca fama y prestigio que culminaron con la que sin duda será su obra de iconografía religiosa más importante, "La Ultima Cena"
Hace unos años oí hablar del Sindrome de Stendhal, considerada un trastorno psicosomático que alteraba de manera real la salud y la percepción de la realidad, y que podiá producirse por la contemplación de la belleza en determinadas obras de arte.
Personalmente siempre lo consideré poco menos que una tontería o una rareza.
Hasta que en el mismo año tuve el privilegio de acudir a dos lugares: La Orangerie, la Sala de Conciertos del Palacio Imperial de Viena, para escuchar un concierto de valses, y en segundo lugar en el Vaticano. Ambos lugares me causaron una profunda emoción, casi hasta las lágrimas, lo reconozco
Y ahí, ante la belleza hipnótica y a la vez indescriptible de una de las primeras obras que pueden contemplarse en él, la extraordinaria Pietà de Miguel Angel acabé creyendo sino en el Síndrome de Stendhal si que la belleza puede conmover y maravillar profundamente
La Pietà, la Piedad, de Miguel Angel Buonarotti es un grupo escultórico encargado en 1498, al entonces completamente desconocido y jovencísimo artista florentino de sólo 23 años. Fue contratada por el cardenal Saint Denis, embajador francés ante la Santa Sede, que no pudo verla en vida ya que falleció pocos días antes del plazo estipulado para su entrega,
La extraordinaria belleza de este grupo escultórico nos muestra en primer lugar una verdadera cumbre artística del arte del Renacimiento. Si doscientos años atrás Giotto perseguía incansable lograr la tridimensionalidad del arte, aquí Miguel Angel lo consigue de una manera completamente sublime, teniendo además el mérito extraordinario que este tema iconográfico, Jesús muerto en brazos de la Virgen nunca se había planteado.
Vasari, aún en vida de Miguel Angel dijo de ella
«Es una obra a la que ningún artífice excelente podrá añadir nada en dibujo, ni en gracia, ni, por mucho que se fatiguen, en fortaleza, en poder de finura, tersura y cincelado del mármol»
Cuando fue mostrada por vez primera en público causó una profunda impresión en todos los que la contemplaban. Se cuenta que Miguel Angel, deseoso de comprobar el impacto de la misma en el público, se mezclaba con los visitantes de la capilla de Santa Petronila, su primer emplazamiento. En una ocasión escuchó furioso como varios de ellos cuchicheaban entre sí, que era completamente imposible que algo tan hermoso hubiese podido ser concebido y realizado por un escultor de sólo 23 años. Indignado y desencajado por la cólera apartó a todos los visitantes, sacó su martillo y cincel y grabó sobre el pecho de la Virgen:
Michael A[n]gelus Bonarotus Florent[inus] Facieba[t]
Miguel Angel Buonarotti, florentino, lo hizo
Vasari dijo de esta obra y de Miguel Angel que podría entenderse sino como sutilísima apariencia de crítica, si de una evidente admiración, que éste se había limitado a coger un trozo de mármol y a quitarle los pedazos sobrantes de las figuras que quería mostrar... Lo cierto es que Vasari reconoció que Miguel Angel había sido la culminación de un camino iniciado siglos atrás por Giotto y sus contemporáneos y que aquí llegaba a su mayor expresión que convertía a Miguel Angel en un gigante de su tiempo
De hecho como escultor las "Pietà" son un testimonio de la evolución de la fe de su autor.
En ella muestra de hecho un tema principal que va más allá incluso del aspecto religioso, como es el mostrar el mayor drama que una madre puede tener en vida y es recoger en su pecho el cadáver de su hijo.
Pero además muestra el ideal de belleza renacentista, al mostrar el rostro de la Virgen perpetuamente joven y hermosa, pero que además con toda su sensibilidad, nos ofrece la imagen de su tristeza absoluta y total desconsuelo en su mirada perdida por el momento de extremo dolor que está viviendo
Las formas de la Virgen son cuidadosamente anguladas, destacando todos los pliegues de su vestido y con su brazo izquierdo sosteniendo lleno de vida y firmemente el cuerpo de Jesús, cujuyo brazo derecho cae inerte sin vida. Aquí la tridimensionalidad que tanto buscó Giotto alcanza toda su expresión
En futuros trabajos sobre el mismo tema Miguel Angel quiso encontrar todos los matices posibles de él. Hasta que llegó en 1564 a esculpir parte de la que se conoció como la Piedad Rondanini, cuyas características contrastaban con la Pietà original en el hecho de que aquí Jesús es entregado a la Virgen estando el cuerpo casi en pie, como si mostrase el momento inmediatamente previo a la Pietà Original
En 1972 para horror del mundo, un demente australiano atacó este monumento a martillazos, causándole importantes daños que tuvieron que ser reparados meticulosamente entre otras gracias a la existencia de una réplica exacta del original en el cementerio de Medellín, Colombia. Desde entonces está protegida por un cristal antibalas y vigilada
En 1508 un Miguel Angel en la cima de su éxito y reconocimiento como artista multidisciplinar recibe el que quizá será el encargo más importante de su vida: Decorar los frescos de la Capilla Sixtina en el Vaticano primero por Clemente VII y después por Julio II. Las dimensiones del espacio eran tan impresionantes que Miguel Angel se sintió tentado en rechazarlo,
Tras multitud de pruebas, de ensayos y de rectificaciones, que lograron desesperar al Papa Julio II por la aparente imposibilidad del artista de ceñirse a unos plazos razonables y por tanto a un coste sensato, en 1121 quedó la obra finalmente acabada
Hoy es posible visitarla, pero desde los Museos Vaticanos y tras realizar visita una maratoniana y agotadora visita de diversas salas previas . El espacio de la Capilla Sixtina, donde se reunen en cónclave los cardenales para escoger al sucesor de San Pedro es enorme, sin duda mayor de lo que el visitante se imagina, lo que nos permite intuir la enormidad del trabajo que tuvieron los artistas que lo decoraron, especialmente el realizado por Miguel Angel que logró consumirle la salud tras años de batallar incansablemente con su perfeccionismo para lograr la mayor belleza posible
En 1965 una extraordinaria película, "El tormento y el extásis" muestra la envergadura de esas dificultades que supuso este encargo.
"Ni airado ni vengativo. Pero fuerte, bondadoso y lleno de amor" así dice el personaje encarnado por Charlton Heston cuando el Papa, magistral Rex Harrison le pregunta como ve a Dios.
La visita a la Capilla Sixtina y la impresionante cantidad de obras que se contemplan en ella merecen sin duda una revisión previa de la visita virtual que puede hacerse a través de a web del vaticano, par así poder obtener una perspectiva más apropiada de toda esta belleza, probablemente una de las obras cumbres del arte de todos los tiempos
Sin duda, el lugar en el que casi se siente el latido del corazón de la cristiandad, el lugar en el que los cardenales obtienen la inspiración del Espíritu para determinar el cargo de sucesor de San Pedro no podría tener un escenario mejor como es esta Capilla Sixtina, uno de esos lugares que realmente merecen la pena visitar en esta vida.
En ella casi podemos percibir no sólo la belleza de la Creación, sino que casi podemos sentir al Papa Julio refunfuñando bajo los andamios de la Capilla y gritándole al maestro;
"-Cuando lo acabarás Miguel Angel?"
y a éste respondiendo lacónico
-"Cuando lo acabe!"
Gracias a su paciencia con el artista hoy tenemos una de las obras cumbres de la belleza humana.
-
Imposible no recomendar una exposición que tendrá lugar en Madrid este mes de febrero y en la que se podrá hacer justamente aquello que no es posible hacer en su escenario habitual, la Capilla Sixtina, que es tener las pinturas mucho más próximas para poder admirarlas con mayor detenmiento, en una experiencia única e inmersiva que posiblemente antes del verano se verá en Barcelona
Uno de las primeras imágenes pictóricas y de los más interesantes sobre el nacimiento de Jesús es el creado por el pintor florentino Giotto di Bondone, al que se considera uno de los principales iniciadores del renacimiento en el arte, a finales del siglo XIII y principios del XIV
Fue discípulo del pintor Cimabue, el artista más conocido de finales del siglo XIII. Una historia biográfica sobre Giotto apunta a que en 1278, con once años de edad fue sorprendido por Cimabue pintando una oveja tridimensional, con gran perfección, lo que le permitió ser admitido en el estudio del maestro,
En ese momento , el arte religioso, seguía aún unos esquemas muy rígidos bizantinos que se caracterizaban por un aspecto rígido y unidimensional, relativamente lógicos en caso de los mosaicos pero que en la pintura no permitían mostrar una suficiente naturalidad.
Las figuras de Giotto , popularizadas hacia 1300 en adelante llamaban la atención por esa sorprendente naturalidad y bidimensionalidad, obteniendo unos juegos de perspectivas hasta entonces insólitos en el arte
En ese momento llaman la atención incluso del Papa y Giotto empieza a realizar toda clase de encargos , difundiendo por toda Italia su obra. Su obra culminante con toda seguridad y el encargo que le hizo más famoso es el de la Capilla de Scrovegni de Padua, considerada la obra más bella del Renacimiento italiano y de la que se dice que todo amante del arte debería visitar al menos una vez en la vida
Los frescos de la Capilla Scrovegni, antecesores en su concepto de los frescos de la Capilla Sixtina, unos doscientos años posteriores cuentan esencialmente la historia Sagrada en imágenes y son en su intención y concepción una lección de historia biblica completa
Uno de estos frescos es el de la Adoración de los Reyes
Esta imagen tiene bastantes aspectos de interés. Aquí Giotto supera con creces el arte pre renacentista en muchos aspectos
El encargo provenía de Enrico Scrovegni, cuyo padre fue uno de los personajes más detestados de la época, al tratarse de un notorio usurero que hizo una gran fortuna con ello, El odio que generó fue tal que incluso Dante Alighieri en su inmortal Divina Comedia lo colocó en el infierno, ardiendo por toda la eternidad por su desenfrenada avaricia, Su hijo , impactado por esa imagen encargó a Giotto la decoración de la capilla familiar para así obtener penitencia por los pecados de su padre.
Giotto, meticuloso en extremo, se documentó con gran precisión sobre la escena que iba a pintar, para tratar de mostrarla con toda exactitud,analizando tanto el evangelio de Lucas -el que refiere el nacimiento de Jesús- como el de Mateo, que reporta la visita y adoración de los Reyes, la Epifanía, que según la tradición se produjo días después del nacimiento pero que la iconografía y la tradición pesebrística sitúa como hechos prácticamente simultáneos
En ese momento la tridimensionalidad en las figuras aún no estaba plenamente conseguida por lo que se usa el recurso en este caso de encuadrar los principales personajes bajo la estructura de un dosel de madera, en una forma arquitectóníca parecida a las estructuras que existían en ese momento.
Uno de los grandes misterios evangélicos de este episodio es por supuesto la personalidad de estos "Reyes"
De ellos podemos saber con toda seguridad sólo una cosa, que los tres reyes magos, no eran (necesariamente) tres; Mateo no lo especifica; y no eran reyes ni tampoco Magos.
La expresión que usa Mateo en griego sobre ellos es "Oi magoi apóo anatoloon", una expresión que se ha traducido siempre con una literalidad arriesgada como "Magos"
Mateo pudo referirse a esos personajes como un mero recurso simbólico para reforzar la idea que los poderes de la tierra se inclinaban ante el recién nacido, pero en ningún caso es absurdo suponer que Mateo, y por tanto Giotto, lo que plasmó fue la imagen de un hecho real, es decir la visita de personajes reales que siguieron un suceso astronómico especialmente singular
Giotto parece sugerir que este hecho singular pudo haber sido un cometa, posiblemente el cometa Halley.
Esta hipótesis sin embargo tiene algún punto débil, como es el hecho de que los astrónomos de la época ya conocian el paso del cometa Halley que nos visitó en el 66 ec (como detalla Flavio Josefo) y por tanto su visita anterior pudo haber sido 74 o 79 años atrás, por tanto hacia el -12 ac, posiblemente antes del nacimiento de Jesús. Eso sí, el verismo del "cometa" que aparece es absoluto ya que Giotto contó que vió al cometa Halley sobre su ciudad en 1301 por lo que el cometa que aparece en la obra, es específicamente un cometa tal y como Giotto lo recordó. Pero aún así, ¿astrónomos que conocían los cometas se pusieron en marcha y atravesaron grandes extensiones de tierra para averiguar que era aquella señal celestial?
Hace unos años, astrónomos chinos anunciaron la existencia de documentación procedente de la dinastía Han que anunció la presencia en el cielo de un acontecimiento singular, aproximadamente hacia el -5 ac aproximadamente que se prolongó durante semanas en el firmamento y cuya explicación podría haber sido la explosión de una supernova que pudo percibirse a simple vista durante semanas, causando la sensación de los astrónomos de la época como presumiblemente eran los "magos", que verían en el horizonte una figura muy similar a la de un cometa, entendiendo como tal a un cuerpo celeste "con cola" y una protuberancia delantera desplazándose de manera lenta pero constante en una dirección , con cada órbita terrestre, lo que desde , por ejemplo el Oriente (Persia) parecería estar señalando un punto físico en la tierra.
Otra explicación indicaría la formación de una triple conjunción planetaria que habría causado una gran impresión en astrónomos expertos que difícilmente la habrían confundido con un cometa. Esta conjunción habría dado una perspectiva desde la tierra similar a la de movimiento aparentemente en una dirección concreta que habría sido la seguida por los "Reyes" hasta llegar a Belén
Estas hipótesis podrían explicar que tres astrónomos familiarizados con las tradiciones judías por el exilio de Babilonia , relativamente reciente, quedasen impactados por esa figura celestial que apareció en el horizonte, más extraña aunque similar a un cometa, y les impulsó a seguirla. Eso también podría explicar que en un momento dado, esa supernova hubiese dejado de brillar tras mostrar aparentemente su objetivo en la zona de Jerusalén, lo que justificaría la búsqueda de estos personajes de la corte de Herodes para tratar de hallar allí una explicación a lo sucedido
La figura cósmica que aparece sobre el nacimiento sería coherente con esa explicación, y sería parecida a la de un cometa.
Giotto, tenía como una de sus grandes preocupaciones dotar a sus personajes de tridimensionalidad y de una naturalidad hasta entonces extraña. Y eso hace por ejemplo con San José , que vistiendo ropas relativamente humildes, aparece con los brazos cruzados sobre el pecho, con aire de lógica perplejidad ante estas curiosas visitas que recibe.
María por su parte lleva ropa con vestiduras reales, para reforzar su imagen como Reina de los Cielos, abriendo paso a una tendencia que se mantendrá durante todo el renacimiento de vestir a Maria con ropajes contemporáneos -medievales- y caros, a menudo como una señora de la alta sociedad local, lo que evidentemente en la Galilea de hace dos mil años era dificil de creer pero reforzaba la imagen y la importancia de María
La escena principal que muestra Giotto es la entrega por parte de Gaspar de un incensario que es sostenido a la izquierda de María por un ángel para simbolizar la idea de que las oraciones humanas ascenderán ante el Padre acariciadas por el humo del incienso
Gaspar, que por cierto es caucásico , como Melchor y Baltasar (hasta doscientos años después Baltasar no se convirtió en "rey negro"), se ha despojado de su corona, depositada a los pies del Niño y humildemente en el centro de la imagen se arrodilla para besar sus pies. Con ello, despojado de sus símbolos de autoridad y en máxima humildad representa al poder terrenal postrado y agradecido ante el regalo que Dios nos hace en la figura de su hijo.
Los otros dos "reyes" esperan su turno esperando los regalos que van a ofrecer, mirra, símbolo de la humanidad y futura pasión del Niño, ya que es la sustancia con la que se ungen los cuerpos para la sepultura, y el siguiente rey lleva oro como símbolo de la realeza
Como detalle final comentar que Giotto en cada una de sus figuras humanas intentó dar una cierta humanidad y tridimensionalidad en su aspecto.... Hasta que llega a los camellos.
En la Padua de 1300, probablemente nadie había visto nada parecido a un camello y probablemente Giotto, que se documentó meticulosamente sobre los detalles bíblicos de la escena, quedó un poco perplejo a la hora de plantearse, que aspecto podrían tener estos animales. Los dibuja como un cruce entre caballo y asno, con patas de caballo y orejas de asno... y con ojos azules siendo lo más curioso de la escena. Los camelleros por cierto, todos ellos muy expresivos , sostienen por las riendas a sus animales con otra muestra de realismo absolutamente novedoso en la época, estando concentrados en su trabajo más que en la escena de los Reyes o el Niño
La obra de Giotto tuvo una gigantesca influencia en artistas posteriores, que en buena medida se basaron en muchos aspectos de la misma para sus cuadros, difuminándose con la transición del gótico al románico, siendo de influencia poderosa para artistas como por ejemplo Miguel Angel Buonarotti
En aquel tiempo, cuando Jesús estuvo cerca de Jerusalén y contempló la ciudad, lloró por ella y exclamó:
“¡Si en este día comprendieras tú lo que puede conducirte a la paz!
Pero eso está oculto a tus ojos. Ya vendrán días en que tus enemigos te
rodearán de trincheras, te sitiarán y te atacarán por todas partes y te
arrasarán. Matarán a todos tus habitantes y no dejarán en ti piedra
sobre piedra, porque no aprovechaste la oportunidad que Dios te daba”
Reflexión sobre la acuarela en el papel
Jesús mismo no fue inmune a las lágrimas. En la lectura del Evangelio de hoy leemos que derramó lágrimas. En Juan 11:35 también leemos acerca de Jesús llorando en la tumba de su buen amigo Lázaro. Jesús era completamente divino y también completamente humano. Entonces sintió dolor, pena y tristeza. Cuando derramamos lágrimas, compartimos las lágrimas de Cristo.
Nos gusta pensar en Jesús como siempre confiado y gozosamente tranquilo en cualquier tormenta que pueda haber llegado a Su camino. Pero a veces derramó lágrimas. Sus lágrimas nos permiten vislumbrar cómo Dios ve nuestros propios sufrimientos y dolores. ¡Los comprende! Jesús lloró por Lázaro como si simplemente fuera un amigo muy cercano que había perdido. Pero en nuestra lectura de hoy, lloró por otra razón: la tragedia de nuestro pecado. Simplemente lloró porque había pasado Sus últimos años proclamando la Palabra de su Padre, y tan poca gente lo escuchó o lo entendió. Como ahora podía ver Jerusalén, como leemos en nuestro pasaje del Evangelio, probablemente también estaba llorando por su destino venidero que lo aguardaría en la ciudad.
En nuestra acuarela sobre papel de James Tissot vemos a Jesús llorando fuera de Jerusalén. Las personas que lo rodeaban probablemente no sabían por qué lloraba. También para él resuenan las palabras de santa Teresa de Ávila: 'las lágrimas riegan el alma, como la lluvia riega el jardín ' .
Su autor es el pintor francés James Tissot, del siglo XIX. A finales del siglo se embarcó en una prolífica carrera de unos 700 acuarelas y dibujos de la vida de Cristo que destacan por el detallismo minucioso de sus paisajes tanto o más quizá que por su emoción religiosa.
Tal día como hoy, 31 de octubre, de 1512, se abría al público la Capilla Sixtina del Vaticano, mostrando por vez primera los impresionantes frescos pintados por Miguel Angel Buonarotti, sin duda, una de las obras maestras del arte de todos los tiempos , culminados tras cuatro años de agotador trabajo por el genio florentino.
De tan hermoso es muy difícil actualmente percibir toda la belleza de esta obra si se visita personalmente por lo que es recomendable disfrutar de ella a través de la visita virtual que se puede hacer por internet en este enlace:
Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación.
Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia –como lo había prometido a nuestros padres– en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.